Después de haber tomado posesión como Primer Director Ejecutivo de la Autoridad de Fiscalización y Control Social del Juego, Mario Cazón Morales, se comprometió a establecer y hacer cumplir el nuevo reglamento y leyes para la actividad de juegos de azar en Bolivia. Titulado en Auditoría Financiera, Cazón fue gerente general del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN), gerente de Grandes Contribuyentes (Graco) en Cochabamba, director de Auditoría Interna de la Cámara de Senadores y oficial mayor Administrativo Financiero de la Alcaldía de Sacaba.
En un comunicado del gobierno, donde se indica que el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce, dijo que con el nombramiento de Cazón se consolida la nueva La Ley 060 de Juegos de Lotería y de Azar, que creó impuestos para la actividad, recordando que la función de la Autoridad de Juegos se desarrollará “en un escenario en que el Estado boliviano empieza gradualmente a recuperar el control, la fiscalización de actividades que en el pasado no estaban debidamente controladas ni fiscalizadas”.
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La Autoridad del Juego otorgará licencias a las operadoras de juegos de azar en todo el territorio nacional y autorizaciones para promociones empresariales y sorteos con fines benéficos, además de aplicar el régimen de sanciones establecido por ley en caso de que haya infracciones a las normas establecidas.
La Ley 060 ha fijado un Impuesto al Juego (IJ), que se aplica al operador de juegos de azar (casa de juegos), con una alícuota del 30% que es aplicable sobre los ingresos brutos devengados en un mes calendario. Además, existe el Impuesto a la Participación en Juegos (IPJ) que grava al jugador con una alícuota del 15% sobre el precio de la compra de fichas, boletos, tickets, cartones, cupones y cualquier otro medio de acceso al juego. El tributo es percibido por el operador, quien está en la obligación de remitirlo al Servicio de Impuesto Nacionales (SIN). (S-03.01.11)
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