Las "facilidades" de Madrid al proyecto Las Vegas Madrid se inicia con gran polémica

Europa no es Macao

 

Luego de las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, afirmando el lunes 23, sobre las intenciones madrileñas de dar todas las "facilidades" a Sheldon Adelson para construir su macro complejo Sands Madrid lleno de hoteles, casinos, centros de convenciones, centro comercial y otras atracciones a la Las Vegas, asegurando claro está que haría respetar la ley, la oposición compuesta por PSOE, IU y UPyD, en la Asamblea de Madrid, han dicho ñoquis, rechazando los privilegios que buscan para acomodar las multimillonarias inversiones de Sheldon.

Mientras algunos recuerdan la destrucción de la industria británica a manos de la entonces Dama De Hierro, Margaret Thatcher, que empezó en los 80, otros como Ana Botella, la alcaldesa de la capital española considera que una inversión que promete “la creación de 200.000 empleos definitivos”, además de los que se generan en construcción civil durante el levantamiento del proyecto, es similar a la renovación de los casi abandonados antiguos puertos londinenses, que hoy son una envidia urbanística y comercial conocida como Docklands.

Sin embargo, en este caso, las apariencias engañan, porque mientras las industrias británicas como la minería de carbón y manufacturas diversas, no estaban en un estado de abandono como las peligrosas propiedades del viejo docklands. La oposición política de Madrid ha indicado que las condiciones

 

 

 





 

propuestas por Adelson endorsada por el PP, “no supondría una barra libre en el cumplimiento de la ley, como sucedió en Gran Bretaña, donde se terminaron con elementales derechos de los trabajadores.

Esta polémica recién empieza y tiene varias aristas aparte de las posiciones políticas mencionadas, porque existe en la industria un cambio en las formas de diversión y entretenimiento, donde los usuarios, invitados, clientes, timberos, jugadores, o simplemente interesados, avanzan hacia el formato digital, online, interactivo o de medios sociales, y los casinos tradicionales o físicos, buscan la forma de detener esta inexorable fuga.

Sheldon busca repetir el éxito de su Macao Sands en Europa, y ha puesto los ojos en Madrid. Las diferencias entre ambas culturas es la que Marco Polo encontró en sus viajes por el Oriente, y poco han cambiado en este nuevo milenio. Ni Europa cuenta con billones de gente, ni los europeos juegan, literalmente, como fuma un chino en quiebra. (S-01.25.12)

 

 



 

 

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