Los concejales de Valparaíso y Viña del Mar han acudido al Ministerio Público para buscar una solución al control de las máquinas de azar y de apuestas en los denominados “casinos payaso” chilenos. En efecto, las autoridades municipales quieren cerrar estos garitos de juego, que ambos ediles consideran como casinos clandestinos, y han dicho que la mejor forma es de regular las referidas máquinas y cerrar los locales que no cumplan con la Ley.
Según las autoridades locales, por lo menos el 85% de las municipalidades de Chile extienden permisos de funcionamiento a los locales de juego y se entiende que existen registradas más de 650 mil máquinas en operaciones sin control ni supervisión estatal, en más de 170 mil negocios de todo tipo, desde tiendas de comestibles hasta bares y almacenes, en todo el territorio de Chile.
Ante esta situación, Mariana Muena, presidenta de asociación gremial que representa a los operadores, fabricantes e importadores de los aparatos electrónicos de apuestas dijo
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que mientras no se legisle o no se regule los juegos electrónicos de resultado programado fuera de los casinos, esas máquinas serán consideradas máquinas legales.
Muena puntualizó: “La radical postura de los concejales Barrientos y Varas se condice con la insensibilidad de algunas autoridades nacionales frente al daño económico y social que la eliminación de las tragamonedas populares puede ocasionar al cercenar los ingresos de cientos de comunas que hoy reciben importantes ingresos por conceptos de nuestra actividad; lesiona el negocio de más de 13 mil pymes y mini pymes dedicadas a esta actividad”. (S-03-30-11)
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