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¡TE APUESTO!
Por Ricki Chavez-Muñoz
Con la inminente licitación de 24 casinos en Uruguay los inversionistas deben proteger su inversión
¿Qué pasa cuando un casino pierde?
Las operaciones de slots, tragamonedas, negocios de “Pop and Mum” (Papa y Mama), en EEUU, o simples casinos pequeños no funcionarían si sus administradores o propietarios no hacen un control detallado de sus ingresos y gastos. Por lo menos, los ingresos diarios en base a las lecturas de los contómetros y las transacciones de caja que incluyen los pagos a mano por los supervisores. Empresas más ágiles y modernas tiene controles al minuto si cuentan con sistemas en línea, y las súper empresas mejorarán su producción aun cuando instalen en sus casinos juegos y sistemas Server Based.
Sin la revisión del movimiento no contable que surge de las operaciones es difícil precisar la naturaleza de los ejercicios diarios, semanales o mensuales en cada uno de los casinos en cuestión. Uno se imagina que unos ganaron en cierto momento, y los que perdieron lo hicieron con mayor frecuencia y contundencia.
La revisión del caso, aparentemente no es posible, porque según las declaraciones de Carlos Toscano, ex encargado del casino Carrasco, existió una “maniobra desarrollada en los casinos consistió en dejar de controlar las ganancias que arrojaban las máquinas tragamonedas”. El diario uruguayo El Observador ha reportado que esta declaración de la semana pasada ante la ex fiscal Olga Carballo en el caso seguido contra Bengoa, le haya resuelto solicitar más tiempo para estudiar la investigación administrativa realizada en 2007 por la administración del intendente Ricardo Ehrlich a denunciar penalmente la gestión de Bengoa.
En investigaciones previas, Toscano había declarado que la orden de los controles “había sido dada por el ex funcionario municipal Gustavo Dalmonte a Toscano, de parte de Bengoa”. En su última declaración del pasado viernes 14, este último negó que Dalmonte le hubiera ordenado que dejara de realizar los controles respectivos del movimiento operativos de las maquinas de juego.
Toscano aclaró que antes de que asumiera Bengoa “hacían un informe de lo que se ganaba por año, por mes, y un rendimiento, pero luego se pasó a hacer un resumen. Antes nosotros analizábamos las ofertas de las empresas y las elevábamos a la dirección, y ellos avalaban. Posteriormente lo hacía la dirección directamente”, concluyendo: “Antes nosotros analizábamos las ofertas de las empresas y las elevábamos a la dirección, y ellos avalaban. Posteriormente lo hacía la dirección directamente”.
En una jerarquía de administración política quienes manejan los hilos son los jerarcas. En la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), quien pone y saca a los funcionarios, y los maneja o permite manejar son los intendentes o sus padrinos políticos, correligionarios o camaradas de partido o movimiento político. Es decir la dirección de las muchas agencias administrativas y operativas tiene injerencia directa del mando político. Ni en Uruguay, EEUU o Japón, es diferente.
Acusación directa contra jerarcas
En las declaraciones ante la jueza penal Fanny Canessa, quien encarcelara a Bengoa, y el fiscal Diego Pérez tomadas del testigo, ayer lunes, César García, quien presentó en noviembre de 2006 la denuncia penal por irregularidades en los casinos de la IMM, aseguró que “tanto el ex intendente y actual senador Mariano Arana, la ex secretaria general de la comuna y actual ministra de Salud Pública María Julia Muñoz y el ex director de Desarrollo Económico de la IMM Alberto Rosselli, tienen responsabilidad en las irregularidades constatadas”.
Es decir que las pérdidas millonarias de los casinos de Montevideo son responsabilidad, y no solamente de Bengoa. García dijo: "De acuerdo con los hechos que están arriba de la mesa, ningún integrante de las jerarquías municipales puede decir que estaba ajeno al proceso de deterioro que tuvieron los casinos, que fueron deliberadamente desarticulados para que se enriquecieran las empresas privadas". García prosiguió insistiendo que las máximas jerarquías municipales de la época "tienen responsabilidad en todos sus aspectos en su condición de funcionarios públicos".
Según García, el "desmantelamiento de los casinos municipales… tuvo como único objetivo beneficiar a las salas privadas". Para el, Roselli no ha podido decir que “nunca vio los expedientes sobre la reforma del Parque Hotel cuando hay actas del año 2003 donde dice lo contrario". Meses atrás, en sus respectivas declaraciones, tanto Arana, como Munoz y Rosselli declararon su inocencia por las pérdidas de lo millones de dólares de los casinos municipales.
¡A la reja!
Para el diputado Jorge Gandini, ardiente acusador de los jerarcas de turno, la responsabilidad empieza en el ex Ministro de Economía y Finanzas Danilo Astori, por ser responsable de la situación ya que confió en sus jerarcas, y respaldo a Bengoa a diestra y siniestra. En diciembre del 2007, Gandini dijo: “El suceso de Casinos, la pérdida de US $15 millones no se produjo un día porque el intendente estaba distraído, es un acto de ejecución continuada durante cinco años en los que la intendencia –que nunca había perdido dinero en los casinos- empezó a perder entre dos y tres millones de dólares por año”.
Desde nuestra esquina, comentamos entonces: “Si bien es cierto que casi todo apunta a una acusación penal contra Bengoa, parece también que el ex intendente de Montevideo, Mariano Arana, actual ministro de Vivienda, quien responsabilizó al ex director de casinos municipales de la capital uruguaya por las millonarias perdidas, no se salvaría de graves implicaciones por ser los referidos casinos dependencias de la IMM”. Bengoa purga condena por asociación para delinquir, abuso de funciones y concusión (coima).
Ante el anuncio del Ejecutivo uruguayo de la licitación de 24 casinos bajo la modalidad del régimen de asociación mixto, donde los gerentes y funcionarios pertenecen al sector público, por lo que el Estado es quien opera y administra la actividad del juego, los inversionistas deben cautelar sus intereses mediante la imposición de mecanismos operativos que controlen en todos sus aspectos el buen uso de sus activos.
Según la información de la oficina de Casinos del Estado, los inversionistas particulares “ponen el local, la infraestructura, la seguridad y el equipamiento de las máquinas de juego. A cambio recibe un porcentaje de las utilidades. Un arrendamiento que le permite o le facilita esa inversión que está haciendo". Lo importante aquí no es el porcentaje, sino la seguridad económica de la inversión, porque un buen porcentaje de cero es en el mejor de los casos, cero. (S-18.08-09)
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