En su nota titulada “Mitos y casinos” del diario EXCELSIOR de México, David Páramo hace una valorable defensa de las salas de juego en el país latinoamericano, y sin desenfreno llama a la mentira por su nombre propio, y le pone el apellido de los muchos oportunistas que buscan enlodar a este nuevo segmento de la industria de entretenimiento mexicana.
Simplemente Páramo dice: “Hay quienes han dicho que todos los casinos operan fuera de la ley: mentira, puesto que se trata de empresas debidamente constituidas que cumplen con sus obligaciones fiscales y laborales.
Haciendo una recapitulación sobre los desmedidos y sicóticos ataques sobre los casinos de México, Páramo hace una breve exposición sobre la realidad de los casinos mexicanos: “Quienes dicen que se trata de lugares de vicio y prostitución, pues habría que decirles que más de 70% de los asistentes a estos centros de juego y apuesta son mujeres y, en su mayoría, de personas de la tercera edad. Lejos de ser un lugar de vicio y perdición parecen mucho más centros sociales”.
Cierto que los porcentajes pueden variar de casino en casino y de lugar en lugar, pero generalmente, las máquinas de juego tiene a sus más asiduos jugadores a las damas que usan los centros para hacer nuevas amigas y tratar de asuntos sociales, de diversión o porque no, de política también.
Los excesos de las autoridades que han seguido a la tragedia del Casino Royale de Monterrey, con numerosos cierres de locales y el decomiso de activos es un mecanismo de defensa por la pobre administración de organizaciones de protección civil, “han llegado a cerrar establecimientos cuando en revisiones que habían hecho muy poco antes habían dado el visto bueno”.
La tragedia del Casino Royale ha dado rienda suelta a una cacería contra los casinos que “tiene mucho de política y de relumbrón mediático. Sin embargo, no se está viendo la película completa. Si un empresario se niega a pagar extorsión, cuota, derecho de piso o como quiera llamársele y es sujeto de un ataque de la delincuencia es una víctima. Él no es el responsable ni su sector empresarial”.
Las muertes de Monterrey son el resultado de un acto delictivo con responsabilidad directa de delincuentes comunes que buscaban amedrentar a una empresa para el pago de dinero bajo la modalidad de extorsión con el uso de la violencia e intimidación.
Irresponsabilidad social
Al carro de los oportunistas políticos se ha subido el señor Ernesto Cerda Serna, quien acaba de cambiar de filiación política, del partido Convergencia al Movimiento Ciudadano, supuestamente con miras a las elecciones próximas, diciendo tener “datos” del Instituto Ciudadano de Estudios Estratégicos (Incide), que dirige, Cerda Serna, ha informado que en el estado de “Nuevo León operan más de 60 casinos ilegales y sólo 17 tienen sus permisos en regla, principalmente los que pertenecen a grupo Caliente y a la empresa Televisa”.
Aparte del falso concepto de los casinos legales en Nuevo Leon, por el hecho de existir en el estado mexicano varias empresas autorizadas por la Secretaria de Gobernación, o los datos de Incide son muy antiguos, o solamente ven los colores de las
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grandes empresas con capacidad de colaboración financiera en las campañas políticas que se avecinan.
Con cifras que empiezan en 1.500 casinos clandestinos en México y que Incide “calcula que actualmente serían más de 5.000. Sólo por lo que se refiere a los que trabajan conforme a la ley, serían entre 1.200 y 1.300, con más de 100.000 máquinas de apuestas o terminales en operación’, el mensaje de Cerda parece decir que entre Televisa (Apuestas Internacionales, propietarios de “Play City”) y Caliente se reparten los 1.200 casinos “que trabajan conforme a la ley”, porque Nueva León es un microcosmo de casinos de todo México, señor Cerda.
¿Hasta dónde tanta irresponsabilidad entre personajes que buscan la protagonización mediática? Veamos más perlas: “si meten dinero del narcotráfico, si hay recursos extraños y fortunas raras queriendo intervenir en el proceso para hacer negocios. Se advertía también que podrían ser atracción para el crimen organizado, mafias y bandas de narcoapostadores, conllevar delitos, tráfico de drogas, lavado de dinero e incremento de explotación sexual a mujeres y niños”.
No es necesario buscar el sitio de Incide, porque no existe. Lo hemos hecho hasta el cansancio para ver el origen de cifras que mezclan manzanas con peras, al decir que en el Reino Unido, en “2006 un tercio de los ingresos por loterías –782 millones de dólares– se usaron en gastos ordinarios de salud, educación y medio ambiente”. ¡Es que para esto es la Lotería Nacional del Reino Unido, señor Cerda! No se usaron, simplemente les corresponde.
Es que a pesar de que la información del señor Cerda que va desde EEUU hasta Canadá, pasando por Australia y el Reino Unido es un zafarrancho de cifras que nada tienen que ver con lo que él llama “crimen organizado, mafias y bandas de narcoapostadores”, donde los operadores son cómplices en el tráfico de blancas y menores. ¡Vaya irresponsabilidad!
Uno se imagina que las acusaciones de Cerda al sector de casinos de México se basa en que excluye a Televisa y Caliente, por cuidar de ofender a buenos patrones políticos, pero lo que no puede hacer es poner en la misma bolsa a ninguna otra empresa porque no tiene sustento en absoluto. Cierto que existe un elemento irregular en los casinos de México, pero esto se da por falta de normas efectivas y no de los elemento criminales que él señala.
En las líneas finales de su nota, Paramo dice: “Si seguimos por este camino se está dando mayores armas para que la delincuencia vaya en contra de los empresarios mexicanos”. Ciertamente, la información de Cerda, no dice nada nuevo o bueno antes la incertidumbre del sector de juegos mexicano, porque esto lo han dicho hasta el cansancio los detractores más furibundos de los casinos en México, EEUU, Canadá y el Reino Unido. (S-09.19.11)
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