JUEGO DE PALABRAS
Por Ricki Chavez-Muñoz

Subiéndose al coche de Euro Vegas

 

Leo con sorpresa un reporte donde un llamado “socio responsable de Turismo de PwC, Álvaro Klecker”, dice que “Eurovegas también es un complejo que está pensado para turistas que viajan en avión privado, con un séquito y maletas llenas de dinero, que por la mañana están jugando en Macao y cogen un avión para jugar por la tarde en otro casino”. Al parecer, dichos jugadores estarían al margen de los controles de movimiento de activos impuestos por las organizaciones contra el lavado de dinero.

Según el reporte, Klecker dice además que, “hay asiáticos, japoneses, rusos y gente de otras partes del mundo que son capaces de perder en una noche varios millones de dólares y "ni se inmutan", ya que son jugadores profesionales que pasan el año o seis meses al año jugando o gente con mucho dinero a los que les encanta el juego”.

La inexactitud de los cometarios atribuidos al ‘socio de’ PriceWaterhouseCoopers, una de las firmas de auditoría y consultoría más grande del mundo, ciertamente crean un panorama de las “Mil y Una Noches”, donde jugadores van de país en país con maletas llenas de billetes listos para tirarlos en una mesa de juegos, o lo que es peor para los casinos, que estos jugadores son en verdad ‘profesionales’, y al serlo, pues no tirarían el billete a las arcas de los casinos, sino que sería al revés, que por ser profesionales, pues vivirían del juego y de sus ganancias de los casinos, y así Euro Vegas no podría tener éxito.

Pues ni lo uno, ni lo otro. No existe el juego multi millonario itinerante que alude el señor Klecker, porque si esto fuera así, los casinos de Las Vegas no estarían sufriendo por la ausencia de los jugadores asiáticos que ahora prefieren ir a los casinos de Macao o Singapur, ya que se ahorran ese incansable viaje al desierto de Nevada que esta a no menos de 17 horas de vuelo en primera, y en condiciones no mejores si viajan en jet privado de menor capacidad para resistir los embates del vuelo transoceánico.

Entonces, ¿Qué es lo que pretende alguien como Klecker? Pues simplemente cabildear a favor de Euro Vegas sin importarle las consecuencias. Todo esto también, por supuesto para

 

 

 







 

llevar agua a su molino porque los billones de dólares prometidos por Sheldon Adelson, presidente de Las Vegas Sands Inc., y promotor de Euro Vegas”, para la inversión en España van a pagar no solamente la construcción de las propiedades sino en muy buena parte, desde los cabilderos de costumbre hasta ciertas campañas políticas.

La propuesta para Euro Vegas se centra en la creación de un complejo hotelero para servir el turismo tradicional y el de negocios con centro de conferencias, además de entretenimiento con casino de juegos tipo Las Vegas. Ciertamente el juego atraerá cierto nivel de juego de gran movimiento de dinero con el trajín de ciertas “ballenas” entre las mesas de Punto Banca, ruleta y Black Jack, y las “ballenas” serán asiáticos, rusos, árabes o latinoamericanos, pero lo que es cierto es que no llevaran a Madrid o Barcelona maletas llenas de dinero.

El juego hoy en día se hace por medio de las instituciones financieras con todos los correspondientes reportes, por el movimiento en exceso de ciertas cifras, ante las autoridades financieras. Y si bien en Macao y otras jurisdicciones existen operaciones de financiación al juego por empresas o individuos no registrados ante las autoridades financieras, esto no sería factible en España.

El éxito de Euro Vegas, si se lleva a cabo, no va a depender de los factores enunciados por elementos oportunistas sino por la buena gestión de los profesionales de la industria; y estos no se encuentran entre todos quienes se quieren subirse al coche del mega-proyecto Euro Vegas. (S-04.27.12)

 

 

 

 

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