JUEGO DE PALABRAS
Por Ricki Chavez-Muñoz

Una Nueva Ley de Apuestas es algo prioritario en México

 

Las últimas noticias provenientes del diario El Universal de México, parecen indicar que varios diputados han decidido salir del olimpo legislativo que usualmente habitan para pisar tierra y promover una iniciativa de nueva (con negritas y todo) Ley Federal de Juegos y Sorteos, que inclusive ya la han metido, físicamente se entiende, a la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados, donde se encuentran muertos similares proyectos, que previos legisladores mexicanos también habían apadrinado, en su tiempo.

Si no fuera porque van a empezar las campañas electorales para que estos u otros diputados libren con la galantería de siempre, no sería tan cínico en estas líneas, pero por lo general esta clase de proyectos a estas alturas del partido no buscan otra cosa que el protagonismo mediático, y aquí nos encontramos dándole más tinta, también. ¡Ojalá que nos equivoquemos!

Pero una nueva LFJS con todos los recovecos, normas y huecos legislativos que de seguro van a existir, por mucho que los distinguidos legisladores mexicanos tengan más de dos dedos de frente, no es suficiente. Lo que debe existir es una Ley General de Apuestas, algo así como nos cuentan que un ilustre abogado del sector diseñó para el gobierno de Nicaragua.

En efecto, esta ley de apuestas saca del entorno a los juegos de destreza, de amigos, de torneos, que el póker no es timba sino juego de mentes inteligente y no de enfermos, que las maquinitas solo pagan regalos, que esto lo protege la constitución de mi madrina y por eso le pago a mi padrino, y tantas otras excusas para la timba disfrazada e ilegal.

Tengo entendido que lo que tiene la Ley de Apuestas Generales de Nicaragua es que el mero hecho de poner algo con la intención de recibir un premio por menor que sea, ya sea personal, por intermedio de terceros, remotamente por radio, televisión, teléfono, online o por código morse; debe ser grabado como lo determina el estado; y esta apuesta no tiene otro asidero más porque eso es lo que es, una apuesta, que no es juego de niños como el trompo o las canicas.

Es decir que el operador no puede buscarle tres pies al gato en recoveco legal alguno o buscar un hueco por donde “Pedro el vivo” pueda meter su camión llamado “Recurso de amparo” y llevarse la plata con lampa en ese espléndido camión, como se hizo en Perú por muchos años, y como se ha hecho en Ecuador hasta que el presidente decida cerrar los casinos, con ayudita de un bien manejado plebiscito, claro está.

Cierto que existen honorables legisladores tanto en México como en Italia, pero también lo hay sinvergüenzas de primer orden que de la boca para afuera son un ángel y del mordisco para adentro solo rumian contante y sonante.

 

 

 




 

Entonces, creemos que propuestas como la actual LFJS o esta, renovada a futuro, van a ser algo de lo mismo porque tienen el bagaje de la Ley de 1947 y el funesto Reglamento del 2004, que pertenecen a un pasado que nos dejó 52 muertos en el Casino Royale de Monterrey. Solamente por respeto a estas víctimas y a sus seres queridos una nueva LFJS no es digna para México.

Porque todo lo que se contempla dentro de la nueva LFJS, como lo proponen los diputados federales incluyen entre muchos otros elementos: un ente operativo y financieramente autónomo (Comisión de Juegos); regulación de slots, permitir los naipes, ruleta, dados, y otros, en juego directo, indirecto, remoto, online o de cualquier otra forma; millonarias multas, penas de prisión y decomiso de activos contra los que violentan la Ley; va a tener un sustento en las normas previas, que es por donde podrían meterse los amparos.

La actual propuesta presentada por el diputado Noé Martín Vásquez del Partido Revolucionario Institucional (PRI)), que debe tomar el poder en las próximas elecciones, tiene toda la validez del mundo porque proyecta terminar con las autorizaciones excesivas, terminar con la corrupción y discrecionalidad, combatir el juego ilegal, brindar certeza jurídica a la inversión, proteger a los usuarios y fomentar el desarrollo económico de las comunidades. Vásquez añade: “El juego es una realidad que forma parte de nuestra cultura y se practica de manera generalizada en nuestro país”.

Solamente una sugerencia diputado Vásquez, empiece con la protección a los seres vulnerables y la seguridad física de los usuarios; siga con terminar con la discrecionalidad en la otorgación de permisos, licencias o como se les llame a las autorizaciones para explotar las apuestas (juegos de azar); y después tome todas las precauciones para proteger inversiones, puestos de trabajo y las comunidades donde se practica esta nueva industria, y sobre todo, norme el juego online y remoto de forma efectiva.

Algo que es necesario recordar es que la industria de apuestas (juegos y sorteos) de México puede constituirse en líder global porque sería la economía más grande del mundo en ordenar su sector de forma nacional. Esta es una oportunidad que no se debe dejar pasar y quienes lo logren van a tener toda la oportunidad mediática del mundo, con vistas a las elecciones del 2012 o no. (S-10.13.11)

 

 

 

 

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